En la última reunión del Consejo de Transportes de la Unión Europea, celebrada el pasado viernes 13 de marzo, en el que se agrupan los ministros del ramo de los 28 Estados miembros, se ha vuelto a tratar la liberalización ferroviaria, iniciativa que actualmente está llevando a cabo el Gobierno de España.

En este sentido, el Ministerio de Fomento español, sin la presencia de Ana Pastor, ha defendido «la adjudicación directa de los trayectos de proximidad», dejando fuera de los concursos para adjudicar las líneas de AVE que se plantean abrir al sector privado, según ha recogido ‘Eldiario.es’.

Sólo Francia ha defendido esta postura, asegurando que podría acometerse cierta «flexibilización» en la gestión de las pequeñas líneas, en concreto, las regionales, ya que el gobierno galo no estaría dispuesto a liberalizar sus rutas de alta velocidad.

Como contrapartida, Luxemburgo, junto a Lituania, Países Bajos, Bélgica, Irlanda, Bulgaria, Portugal, Estonia, Austria, Eslovenia, Hungría, Croacia y Grecia, se ha puesto en la posición contraria, argumentando que «no hay ninguna prueba de que la competencia forzada de los contratos de servicio público pueda beneficiar a las pequeñas redes ferroviarias». 

“La liberalización solo conduce a sustituir un monopolio por otro monopolio”, ha agregado el representante del Estado luxemburgués durante la reunión, haciendo referencia o bien a operadores privados o bien a operadores públicos de un tercer país. A modo de conclusión, ha ultimado que para su país, «abrir a la competencia nuestro operador nacional equivaldría a la quiebra del cuarto mayor empleador de nuestro país».

En el documento, que resume los resultados de la reunión, se recoge que a lo largo del debate «un gran número de ministros de Transporte enfatizaron que no hay una fórmula mágica para todos. La liberalización del mercado ferroviario no traerá las respuestas adecuadas».

De esta forma, España comenzará la liberalización del transporte ferroviario de viajeros sin contar con apoyos dentro de la Unión Europea. Un proyecto que ya acarrea muchos meses de retraso y mucha incertidumbre sobre su aplicación concreta.