La conexión eléctrica de los buques en los puertos es una importante herramienta para la reducción de emisiones y de la polución. Por ello, en un contexto en el cual la sostenibilidad es prioritaria, muchos puertos europeos están haciendo esfuerzos y realizando inversiones para facilitar esta actividad.

Sin embargo, para los puertos europeos la única manera de asegurar un rápido desarrollo y evitar un gran gasto de fondos públicos es asegurarse de utilizar esta tecnología únicamente en las zonas donde resulta más rentable.

Por eso, la Organización Europea de Puertos Marítimos ha desarrollo un nuevo esquema que puede ayudar tanto a las instalaciones como a los responsables de la toma de decisiones para que estos avances se realicen de manera efectiva e inteligente.

A la hora de realizar una inversión de este tipo, es necesario realizar un exhaustivo análisis de los costes y beneficios. Por ello, a partir de la experiencia de los puertos que ya han apostado por habilitar la infraestructura necesaria para estas conexiones eléctricas, Espo ha elaborado una lista de recomendaciones.

Prioridades

En ella, se identifican criterios a tener en cuenta para priorizar unas inversiones u otras, de modo que sea más sencillo desarrollar un plan adecuado en esta materia y contribuir a los objetivos de descarbonización del transporte marítimo.

Así, es importante evaluar si el buque o buques que van a atracar están preparados para la conexión eléctrica en los muelles, si pasan suficiente tiempo en el muelle, si hay usuarios habituales que lo utilizarían, si el muelle tiene tanto uso como para que merezca la pena y si está prevista la construcción de nuevas dársenas en la que pueda planificarse directamente este sistema.

También deben tenerse en cuenta ciertas circunstancias específicas, como la localización del muelle y el puerto, el tamaño de la dársena, el acceso a financiación pública, la potencia eléctrica disponible, el acceso a energías renovables y el espacio dentro del muelle para la integración de la infraestructura necesaria.

Si bien no es posible identificar un segmento para el que sería más adecuado, sí es cierto que convendría priorizar aquellos con mayor potencial para la reducción de emisiones, como los grandes portacontenedores, sin olvidar los cruceros y ferries, que generalmente atracan en zonas más cercanas a las ciudades.

Financiación

Asimismo, sería interesante que se establecieran compromisos entre navieras, compañías energéticas y puertos para hacer de las conexiones eléctricas un instrumento viable.

Por otro lado, si bien el coste de instalación varía de un puerto a otro y entre diferentes ubicaciones, generalmente tiene un precio muy alto. Todos los proyectos realizados hasta ahora han recibido financiación o un apoyo público sustancial.

En este sentido, la Organización confía en que el documento que ha preparado sea determinante para avanzar en las dos próximas propuestas de la Comisión Europea en las que se abordarán los requisitos necesarios para el despliegue y uso del suministro eléctrico en tierra.

La primera es una propuesta sobre los combustibles marítimos en la UE y la segunda es una revisión de la Directiva sobre Infraestructuras para Combustibles Alternativos.