El presente estudio presentado hoy en Madrid, es el séptimo de los efectuados por la Cátedra Amelio Ochoa y trata sobre los efectos de la implantación de vehículos con dimensiones y capacidades superiores a los actualmente en vigor en nuestro país.

Puede descargar a continuación el estudio sobre el «Efecto de la implantación del vehículo de 25,25 metros y 60 toneladas en España». (en formato pdf, 141 páginas y 2,9 Mb).

Las experiencias de otros países, en los cuales ya están implantados desde hace años este tipo de vehículos, como es el caso de Suecia, así como las pruebas que se están desarrollando en otros países de Europa (Benelux), animaron al Patronato a la elección de este objeto de estudio.

Las conclusiones han sido obtenidas después de que en el seno de la Cátedra se analizaran exhaustivamente, tanto las experiencias de otros países, como las que físicamente se han realizado ex profeso en España, por primera vez en nuestro país y como consecuencia del presente trabajo de la Fundación Francisco Corell.

Entorno actual de crisis

Decenas de miles de vehículos, pequeños empresarios, flotas medianas y grandes se han visto forzadas al abandono del trabajo por la caída de actividad que el mercado, y muy especialmente el español, viene sufriendo desde el inicio de 2008.

Al mismo tiempo el afán recaudatorio de las Administraciones, sobre todo europeas, penalizan cada vez más al sector con nuevas tasas y la elevación de las existentes, discriminando a la carretera con relación a otros modos, básicamente el ferrocarril, cuya eficiencia global está por demostrar y que quedan muy lejos del nivel de servicio que el transporte por carretera proporciona a la sociedad en su conjunto.

El incremento de los pesos y dimensiones en las flotas del futuro, además de los benéficos efectos en cuanto a costes unitarios y ventajas medioambientales, puede producir en el momento de su introducción aumentos de capacidad global en la oferta de transporte difícilmente absorbibles por el mercado si persisten las condiciones actuales con negativas consecuencias tanto en términos de rentabilidad como de empleo.

Además la implantación de vehículos energética y medioambientalmente más eficientes debería tener un reflejo inmediato tanto directo como indirecto en la fiscalidad del sector. Directamente en base a reducción de impuestos de las flotas que incorporen esta novedad, e indirectamente incrementando la inversión en infraestructuras y sistemas que propicien un transporte más seguro, eficaz y medioambientalmente sostenible.

Conclusiones principales

La decisión de incrementar sucesivamente los límites de peso permitidos a los camiones ha sido todo un éxito. Sin embargo, mientras siempre ha existido un acuerdo tanto a nivel político como de operadores y expertos de transporte de las ventajas de la consolidación de cargas, no ha sido así sobre sus implicaciones medioambientales.

Del estudio se concluye que hay una serie de aspectos que mejoran claramente si se permite la circulación de vehículos de 60 Toneladas.

En primer lugar, se mejoraría no solamente la movilidad de las mercancías por carretera, sino la movilidad general de las mercancías a nivel nacional. Esta ganancia del sector de transporte de mercancías por carretera supondría una bajada del precio en las toneladas–km transportadas por este tipo de vehículos superior al 22%, mejorando la productividad y eficiencia del sector.

Esta importante bajada de costes repercutiría en el precio final del consumidor, lo que se traduciría de forma más positiva en el total de la economía que con la reducción de empleos debida a la implantación de estos vehículos. Se mejoraría, por tanto, la productividad de la economía española.

Además, supone una nueva oportunidad de negocio para el sector, al mejorar notablemente su competitividad y flexibilidad. Estas dos mejoras, se traducen en la mejora de las exportaciones, y por lo tanto, redunda en un claro beneficio para la economía española.

Cuantificando las mejoras

Resulta necesario añadir que se trata de una medida de mejora medioambiental, aumentando notablemente la eficiencia energética de la movilidad de las mercancías por carretera, con unos ahorros estimados en las emisiones de 305.781 tn de CO2, 8.057 tn de NOX y 254 tn de PM10.

Todas estas mejoras, se traducirían en un beneficio para la sociedad española cercano a 700 millones de euros anuales. Se puede afirmar que se trata de una medida positiva para el conjunto de la sociedad española.

Análisis futuro en profundidad

En el desarrollo del estudio se han detectado una serie de aspectos que deben ser analizados en el futuro con mayor profundidad.

En primer lugar, sería necesario desarrollar un nuevo marco normativo en el que se permitiese vehículos con las medidas apropiadas (25,25 metros y 60 Toneladas). Igualmente, la velocidad de estos vehículos no debe ser superior a cierto límite, por ejemplo 85 Km/h, para evitar un mayor consumo de combustible y facilitar las maniobras de adelantamiento por parte de conductores más inexpertos o con ciertas reticencias a la hora de superar a estos vehículos. Además, habría que estudiar las posibles limitaciones en la circulación que deben existir, a fin de evitar las puntas de demanda provocadas por el tráfico ligero.

También resulta necesario un estudio más específico de cada uno de los corredores para determinar si las estructuras necesitan algún tipo de refuerzo o no, de las rotondas y de los accesos a los distintos nodos logísticos.

Finalmente, sería recomendable un proyecto piloto, en el que se comprobasen los efectos previstos tanto económicos como sociales o ambientales por los vehículos de mayores dimensiones y tonelaje.