El puerto de Las Palmas reclama a las empresas estibadoras el pago de la deuda de Sestiba

Declaración de Bruselas de ETF e IDCpuede descargarse en este enlace la declaración conjunta de ambos sindicatos (disponible en inglés en formato pdf, de 2 páginas y 74 Kb).

Las organización sindicales ETF e IDC están decididas a defender los puertos europeos, que son los más productivos del mundo, para sus miembros, para las comunidades donde se instalan y para las generaciones futuras. Así lo reconocen en la declaración conjunta tras la reunión celebrada entre ambas organizaciones el pasado 1 de febrero en Bruselas.

Como informó este lunes cadenadesuministro.es, ambas federaciones de sindicatos se “congratulan” de que la Comisión Europea haya anunciado su intención de no intervenir en los sectores de manipulación de la carga y el trabajo portuario, renunciando a presentar un nuevo paquete portuario.

Sin embargo, ITF e IDC reconocen “seguir preocupados por las demandas actuales de los armadores para liberalizar el trabajo en los puertos y la desproporcionada influencia que este grupo tiene sobre la opinión de la Comisión”. Por ello, permanecerán “unidos, vigilantes y dispuestos a participar con otros actores interesados y tomar medidas si es necesario”.

En la declaración, ETF e IDE se comprometen a iniciar el proceso de diálogo social y “trabajar juntos para el beneficio de los trabajadores portuarios europeos”.

Para el beneficio de todo el sector, en el encuentro sindical de Bruselas quedó patente que la Comisión Europea debe garantizar “que la transparencia está garantizada, que los criterios sociales se tienen en cuenta, y que los derechos de los trabajadores son respetados en el caso de las concesiones a operadores privados y a los inversores”.

Las dos organizaciones y sus miembros están convencidos de que a través de un “verdadero diálogo” con los interlocutores sociales “futuras acciones de paros y protestas se pueden evitar”. Además, exigen a la CE llevar a cabo una investigación del “potencial” comportamiento anticompetitivo de las líneas navieras, “que están incrementando su poder en detrimento de otros actores portuarios”.