Bruselas ha avalado la propuesta del Ministerio de Fomento de incluir en la Red Transeuropea de Transporte un mapa mallado que contempla los cinco corredores ferroviarios. La decisión, hecha pública por el vicepresidente y comisario de transporte, Siim Kallas, va a permitir el paso de una red radial a una mallada, que estará basada en la eficiencia económica y en la sostenibilidad medioambiental.

[audio:https://www.cadenadesuministro.es/wp-content/uploads/2011/10/111018-José-Blanco-presentación-de-los-Corredores.mp3|titles=111018 José Blanco presentación de los Corredores de la Red Transeuropea de Transporte]

Extracto de la valoración efectuada por José Blanco sobre la propuesta de la Comisión para la Red Transeuropea de Transporte

Kallas ha declarado: “El transporte es fundamental para una economía europea eficiente, pero faltan actualmente conexiones vitales”. Por ello, la resolución de la Comisión va a suponer un cambio radical en la configuración radial de la red ferroviaria española.

Corredores Ferroviarios de la Red Transeuropea de Transporte

Corredores Ferroviarios de la Red Transeuropea de Transporte

Red de transportes mallada

La decisión de la Comisión consiste en una red conexa que abarca de una forma ordenada y coherente el conjunto del territorio nacional. La Comisión, en el Anexo de su propuesta al Consejo y al Parlamento Europeo, recoge textualmente diez corredores que recorren Europa en distintas conexiones, de los cuales dos ejes afectan a España:

 Un Corredor del Mediterráneo, que engloba lo que el Gobierno de España denomina como Corredor Mediterráneo y Corredor Central, entra en España por Figueras y discurre hasta Algeciras y Sevilla bifurcado en dos secciones.

 

• Un eje Lisboa-Estrasburgo, que en España comprende el denominado Corredor Atlántico y que vertebra todo el oeste español, desde la frontera portuguesa hasta Irún.

Corredor Atlántico

Además la Comisión recoge específicamente lo que denomina “otras secciones” de estos corredores de la Red Básica, en las que se encontrarían las conexiones a Galicia y a Asturias, así como el tramo Valencia-Bilbao que se denomina Corredor Cantábrico Mediterráneo, y el tramo Madrid-Valencia del Atlántico- Mediterráneo. Todo ello supone hacer realidad un mapa mallado con cinco grandes corredores multimodales (Mediterráneo, Central, Atlántico, Cantábrico- Mediterráneo, y Atlántico-Mediterráneo) conectados entre sí y que, en algunos casos, comparten algunos tramos.

Puede descargar aquí los mapas de las Redes Transeuropeas de Transporte en España (documento pdf 6,4 Mb, 10 págs).

Un nuevo modelo

Los corredores serán multimodales, permitiendo que todos los aeropuertos, puertos, nudos, plataformas logísticas y centros de producción estén conectados a ejes ferroviarios, viarios y/o fluviales. Además, los corredores ferroviarios deberán contar con el ancho de vía internacional, es decir, deberán ser interoperables. Estas dos medidas permitirán la reducción de los costes de transporte y logística, lo que, a su vez supondrá un aumento en la competitividad y en el desarrollo económico para nuestro país.

Durante dos años, los países miembros y la Comisión Europea han realizado un importante ejercicio de planificación y han establecido unos estándares mínimos comunes que todos los Estados deberán cumplir. Además, se ha dividido la Red en dos niveles: la Red Básica, considerada prioritaria que contempla un total de diez corredores europeos de los que dos corresponden a los corredores Mediterráneo y Atlántico y la Red Global.

Para determinar qué redes debían incluirse en cada modelo, la Comisión ha seguido una serie de criterios, como por ejemplo, que las redes incluidas en la Básica conecten áreas urbanas de más de un millón de habitantes o  puertos con un tráfico anual superior al 1% del total del tráfico de la Unión Europea.

El nuevo modelo prevé además los mecanismos para garantizar que los Estados miembros cumplen con sus obligaciones para con la Red. Así, las infraestructuras de la Red Básica se deben completar antes de finales de 2030 y las de la Red Global deben estar listas para 2050.

Asimismo, la Comisión ha presentado un Reglamento financiero por el cual los Estados miembros han tenido que definir las actuaciones que pretenden realizar. Con este nuevo modelo se prevé que el transporte de mercancías se incremente en un 80% para 2050.

Aunque se trata de la propuesta definitiva de la Comisión, ahora se abre un proceso de enmiendas en el Parlamento Europeo. En este proceso se puede modificar la propuesta.

Financiación

En la valoración de la decisión de la Comisión Europea efectuada en la sede del Ministerio de Fomento por José Blanco, ésta ha destacado que la inversión española se llevará a cabo con cargo a los Presupuestos del Estado, y explicó que supone una inversión total de 49.809 millones de euros, lo que supone un coste medio de 7.000 millones de euros anuales. Blanco aseguró que “es una planificación realista, asumible por nuestro país” poniendo como referencia el gasto de 2011, en el que se ha invertido unos 13.000 millones de euros en infraestructuras.

En cuanto a la financiación proveniente de la Unión Europea, de la dotación de 31.700 millones de euros con que cuenta el plan, se podrá acceder a un máximo del 20%, lo que supondría unos 6.300 millones de euros del total de la inversión prevista.

La mayor parte de las inversiones están previstas dentro del PEIT, aunque el ministro aseguró “no poder concretar la cifra” ya que hay “actuaciones previstas y otras que se han añadido en el momento de concretar los trazados como el acceso ferroviario a los puertos”, habiéndose incluido en el PEIT aquellas que se consideran prioritarias.