Dentro de la convocatoria anual de 2014 del programa ‘Conectar Europa’, dotado con unos fondos de 1.000 millones de euros, con el que la Unión Europea prevé destinar 26,6 millones de euros entre 2014 y 2020, la Comisión destinará 25 millones de euros a los servicios de carga de transporte, una prioridad que, previsiblemente, irá incrementando su presupuesto durante los próximos años.

Así, una de las acciones que se llevará a cabo será la apuesta por el cambio modal, incluyendo los ecobonos, con los que los operadores de transporte pueden obtener un reembolso de hasta un 20% del coste del transporte marítimo si la carga se desplaza de la carretera al mar.

Sin embargo, para recibir este tipo de ayudas hay unas limitaciones. Por ejemplo, que sólo los operadores de transporte de mercancías por carretera pueden recibir este apoyo. En el caso de los pequeños operadores deberán realizar una propuesta conjunta a través de una organización o una entidad aceptada para minimizar el trabajo administrativo de la UE en la distribución de las subvenciones y para cumplir con la cantidad mínima de la subvención recomendada, que es de un millón de euros.

La subvención no debe tener por objeto o efecto producir beneficio en el marco de la acción. Cuando se produzca un beneficio, la Comisión tendrá derecho a recuperar el porcentaje del beneficio correspondiente a la contribución de la Unión por los costes subvencionables efectivamente realizados por el beneficiario para llevar a cabo la acción.

Por tanto, para poder acogerse a este tipo de ayudas, es necesario que el transporte marítimo sea más caro que el transporte por carretera. Y, el cambio debe ser viable, es decir sostenible después del período de concesión. Ambos requisitos, según la UE, pueden ser difíciles de documentar para los solicitantes.

Además, los semirremolques que no sean acompañados por el conductor a bordo no estarán subvencionados, así como el cambio de camión y semirremolque por carretera y contenedor por mar, a menos que actualmente la carga se transporte en contenedores también por carretera.

Si una compañía marítima establece una nueva línea, entonces el coste operativo relacionado con el fletamento del buque no es un coste subvencionable. Para las navieras, sólo están cubiertas las inversiones.

La cantidad mínima de subvención no debería ser menor a un millón de euros. De esta forma se busca reducir el número de solicitudes. Además, la petición debe ser presentada por un Estado miembro de la UE o, con el acuerdo de los Estados miembros de que se trate, por las organizaciones internacionales, empresas conjuntas, o empresas públicas o privadas u organismos o entidades establecidas en los Estados miembros.

Distorsión del mercado

Estas limitaciones, según la UE, pueden provocar una distorsión del mercado y una suboptimización de la cadena de transporte. En concreto, se favorecen a los operadores de ferrys y de transporte ro-ro en detrimento del transporte de contenedores, a pesar de su reciente aumento en la cuota de mercado. Esta medida se lleva a cabo debido a que los buques ro-ro son más antiguos que los buques portacontenedores, en general, y tienen mayores emisiones por tonelada-km.

Además, se favorecen a los operadores de camiones, mientras que no se priorizan a consignatarios y a los proveedores, a pesar de que estos últimos obtengan un mayor beneficio del cambio modal y sean capaces de encontrar una solución óptima cadena de transporte. Sin embargo, podrán beneficiarse de otro tipo de ayudas.

‘Conectar Europa’

Estas ayudas forman parte del mecanismo ‘Conectar Europa’ que puso en marcha la Comisión Europea en septiembre y que prevé destinar un fondo de 11,9 millones para el transporte durante los próximos años. Los Estados miembros pueden presentar sus proyectos hasta el 26 de febrero de 2015.