En el marco del programa Horizon 2020 de la Comisión Europea, se ha puesto en marcha el proyecto Nemo, en el que participan 18 socios de 11 países con el fin de crear una solución global y escalable para mejorar la calidad del aire y reducir el impacto acústico en ciudades de la Unión Europea.

El objetivo es desarrollar un sistema de teledetección para medir las emisiones y el ruido producido por el tráfico. La solución se integrará en las infraestructuras viales, ferroviarias y marítimas para que sea estandarizado, más fácil de usar y capaz de operar sin supervisión para una vigilancia ininterrumpida.

Por un lado, se pretende implantar un nuevo y mejorado sistema autónomo de detección remota que identificará los vehículos que produzcan contaminación acústica y atmosférica, poniendo esta información a disposición de los sistemas de peaje o acceso.

Por otro lado, se desarrollará una solución integral para mitigar el ruido y las emisiones de los vehículos que circulan, que contemplará la optimización de la textura de los pavimentos y el diseño de una barrera multifuncional.

Este proyecto, encabezado por la Fundación Cartif y en el que participa la Fundación Valenciaport, cuenta con un presupuesto de 6.500.000 euros y está previsto que se desarrolle en un plazo de 36 meses, finalizando en abril de 2023. Uno de los pilotos se llevará a cabo en el puerto de Valencia, para probar las soluciones desarrolladas en su interfaz marítima.