Contaminacion de los buques por emisiones a la atmosfera

Europa se adelanta a la OMI en la regulación para la monitorización de emisiones de CO2.

Los legisladores de la Unión Europea han establecido recientemente un acuerdo informal sobre la Propuesta del Reglamento para la monitorización, reporte y verificación (MRV) de las emisiones de CO2 en el transporte marítimo, allanando el camino para un nuevo sistema de que estaría operativo en el año 2018.

Mediante el mismo, Europa aplicaría un sistema de seguimiento a los buques de más de 5.000 GT que escalen en sus puertos, independientemente del propietario del mismo o del país de procedencia de la embarcación.

Este acuerdo unilateral por parte del organismo europeo ha venido debatiéndose durante el último mes, transmitiéndose el debate al resto de instituciones, asociaciones o empresas que siguen de cerca la cuestión, entre las que se incluye la asociación europea de navieros ECSA.

La preocupación mostrada hace un mes desde esta asociación ha sido reiterada recientemente con motivo del acuerdo informal que ha tenido lugar a mediados de noviembre por parte de los legisladores.

Si bien los impulsores de la normativa europea defienden que está diseñada para facilitar la labor de la Organización Marítima Internacional, desde la asociación argumentan que el mismo podría obstaculizar la solución global que el sector proyecta.

La confidencialidad como foco de discusión 

Uno de los temas más discutidos en la nueva propuesta es que el reglamento europeo exigirá a las navieras que lleven información relacionada con la carga, además de los datos sobre las emisiones de CO2 y la distancia de navegación que ya se habían contemplado. 

A este respecto, desde ECSA entienden que, si bien esta información relacionada con la carga permitiría la medición de la eficiencia energética de los buques, existen dudas respecto a la fiabilidad y los datos, además de otras relacionadas con los informes de responsabilidades y obligaciones confidenciales.

Esta es, para la asociación, la razón por la que la OMI estudia con sumo cuidado una nueva normativa MRV. Además, indican que era preferible que esta inclusión de datos de carga hubiera quedado en una proposición para el organismo internacional, en lugar de pretender establecer un nuevo reglamento para dentro de tres años. 

Aunque desde ECSA se han mostrado conformes con que los legisladores hayan tenido en cuenta algunas de sus solicitudes, han asegurado que estudiarán a conciencia la proposición del reglamento.

Además, destacan que es esencial que la industria esté involucrada en los principales pasos a seguir, como es la definición de los parámetros que se establecerán en cuanto a la documentación de la carga. 

Llamamiento a la coordinación

Del mismo modo, desde ECSA han reiterado el llamamiento a la Comisión Europea para que participe activamente con los Estados no europeos miembros de la OMI, para logra el objetivo común de establecer un instrumento internacional MRV, que solo se logrará mediante la coordinación y el diálogo.

El acuerdo ahora pactado aún debe recibir la aprobación del Parlamento Europeo y del Consejo de Ministros. Sin embargo, al no implicar nuevas fases en el desarrollo del acuerdo, se espera que esté finalizado en enero del próximo 2015.