contaminacion camiones

La mayoría de propuestas para la reducción de emisiones encuentran gran resistencia entre los fabricantes.

El transporte sigue siendo el principal causante de los graves problemas climáticos a los que se enfrenta actualmente Europa, donde las emisiones de gases de efecto invernadero han repuntado por tercer año consecutivo en 2017, según recoge un informe de la Asociación Transport & Environment.

Las emisiones procedentes del transporte aéreo, marítimo y terrestre suponen actualmente un 27% del total en la Unión Europea. En concreto, el 5% procede del transporte por carretera, cuyas emisiones no han dejado de aumentar desde 2013 pese a que cuatro años antes entraron en vigor nuevos límites para los turismos y furgonetas.

Todo esto pone en cuestión la capacidad de los países comunitarios para aplicar el Acuerdo de París y reducir el calentamiento global, poniendo en peligro sus aspiraciones para liderar el cambio climático. De este modo, no será posible alcanzar el objetivo de reducir las emisiones un 95% a largo plazo respecto a los niveles de 1990.

No ha habido mejoras reales en las emisiones de los camiones durante los últimos 20 años

La principal razón por la que no están funcionando las medidas puestas en marcha es que la penetración de las energías renovables en el sector del transporte no ha crecido al mismo ritmo que la demanda. Asimismo, los gobiernos europeos no están dispuestos a introducir medidas impopulares para frenar el uso del automóvil o el transporte aéreo.

Las mejoras en la eficiencia avanzan con gran lentitud, ya que no ha habido mejoras reales en las emisiones de los nuevos turismos durante los últimos cinco años, cifra que asciende a 20 años en el caso de los camiones.

En cuanto al transporte aéreo, el proceso de transformación de las flotas se desarrolla despacio y los objetivos del sector en el ámbito medioambiental no parecen muy ambiciosos. En definitiva, la implementación de combustibles alternativos u otras fuentes energéticas está siendo excesivamente lenta y limitada a la primera generación de biocombustibles.

No obstante, los motivos por los que siguen fracasando las medidas propuestas difieren según los sectores. En el caso de los vehículos industriales, se trata de la ausencia de un marco regulatorio concreto.

Propuesta de la Comisión Europea

La reciente propuesta de la Comisión Europea para fijar nuevos límites de emisiones para turismos y furgonetas ha sido, según la Asociación, un regalo para la industria, ya que no establece objetivos suficientemente ambiciosos ni penaliza a los fabricantes que no invierten en la fabricación de estas unidades.

La mayoría de medidas están siendo recibidas con cierta apatía por parte de la mayoría de los Estados Miembros, así como con una gran resistencia por parte de las industrias de la automoción y la aviación, que están ejerciendo una gran presión a nivel político para mantener el ‘status quo‘.

Desde Transport & Environment, insisten en que los fabricantes también obtendrían beneficios si lucharan contra el cambio climático, ya que la inversión en el desarrollo de nuevas tecnologías tendría un gran valor para los consumidores y la economía en su conjunto, contribuyendo a mejorar la competitividad de la industria.