En la última década, la externalización logística no ha generado demasiado movimiento, una tendencia que, sin embargo, está cambiando gracias a la mayor demanda de entregas a domicilio, por un aumento del volumen en las ventas por e-commerce, y a la explosión comercial en los mercados emergentes, según lo recogido en un informe ‘Global Contract Logistics 2014‘ de Transport Intelligence.

Los minoristas, en especial, de productos de consumo, son los que más han buscado externalizar sus procesos logísticos, representando casi la mitad de los ingresos del sector. No obstante, muchos están demandando servicios de ‘última milla’ y realizando estrategias ‘multicanal’ con el único objetivo de buscar la mejor forma de acercarse al cliente y no perder cuota de cliente. Así, muchos ‘e-retailers’, como Amazon, tienen un negocio, a priori, muy simple pero con unos gastos de logística cada vez mayores, debido al miedo a perder usuarios.

Por ello, según el informe, los más beneficiados están siendo los operadores logísticos y los proveedores de servicios de entrega, la denominada ‘última milla’, en lugar de los transportistas y los operadores de almacenes tradicionales, aunque también se señala que muchos de los grandes minoristas están invirtiendo en aumentar sus almacenes que en la externalización.

Por lo que respecta a los mercados emergentes, el crecimiento del comercio ha ayudado a que, en los últimos cinco años, haya crecido el PIB per cápita, a la vez que se han ido desarrollando minoristas que ahora venden a los países de los que anteriormente dependían. Hoy en día, economías como Turquía, Indonesia, Tailandia y Brasil tienen una demanda de servicios logísticos avanzados, que están creciendo a un ritmo extraordinario.

Sin embargo, ocuparse de toda esta demanda no es tan sencillo, ya que muchas de las grandes compañías disponen de sus propias filiales logísticas que monopolizan el suministro a sus propios minoristas o a los que dependen de ellas de otra forma.

La externalización ha crecido un 2,8%

El caso discordante es China. Si se mide sobre una base nacional, el mercado es colosal, probablemente tendrá un valor de decenas de miles de millones de dólares. No obstante, el comercio minorista en China está muy regionalizado y fragmentado y, a pesar de las altas inversiones del gobierno chino en carreteras, el suministro básico sigue siendo difícil, por lo que para entrar en el mercado minorista chino se requiere una estrategia cuidadosamente elaborada.

Por otro lado, existen otros sectores, como el de automoción, que están creciendo a un ritmo moderado. En el caso concreto de los vehículos, el mercado ha comenzado a recuperarse, sobre todo, en Norteamérica, Alemania o China, entre otros. Por el contrario, la tecnología para el consumo no tiene un ritmo tan boyante aunque su demanda está creciendo lentamente en China y en el resto de países del sudeste asiático. El sector de productos sanitarios y farmacéuticos ha seguido atrayendo inversiones gracias al creciente gasto en salud en países desarrollados y mercados emergentes.

Con cifras, la externalización logística ha crecido sólo un 2,8% en el último año, aunque Transport Intelligence recomienda a los operadores logísticos comenzar a ofrecer servicios de extenalización «si no quieren quedarse atrás en un mercado que cambia rápidamente».