Odiel Towage, filial del Grupo Fairplay Towage, ha paralizado su servicio de remolque en el puerto de Las Palmas, ante la imposibilidad de cumplir con los nuevos requisitos que establece el pliego en el tiempo previsto, que consideran muy escaso.

A pesar de los esfuerzos que ha realizado, ha sido inviable incorporar el número de remolcadores previsto con bandera y tripulaciones españolas. En su opinión, el nuevo pliego ha sido diseñado para un solo operador, con el fin de mantener la situación actual de monopolio, pues incluso la solicitud de prórroga fue rechazada.

En una carta dirigida a los clientes que han operado con ellos en los últimos siete meses de actividad con el antiguo pliego, les han comunicado el cese de su servicio desde el 2 de noviembre. No obstante, continuarán con las oficinas abiertas para solicitar una nueva licencia de acuerdo a las actuales condiciones.

En su periodo de actividad, Fairplay había logrado captar un 40% del mercado, propiciando que la demanda del servicio de remolque aumentase casi un 10%. Esto se explica por la necesidad existente de contar con nuevas alternativas competitivas, ya que se abarataron las tarifas entre un 10 y un 50%.

La empresa también continuará con el procedimiento judicial en el Tribunal Superior de Justicia de Canarias contra el actual pliego, al igual que lo está haciendo la Asociación de Consignatarios y Estibadores de Buques de Las Palmas, porque está convencida de que ha sido diseñado para mantener el antiguo monopolio y frenar la limbre competencia.