Furgonetas circulando por la carretera

La siniestralidad ha crecido en los últimos años en el transporte ligero.

El auge del comercio electrónico y la práctica, cada vez más común, del fraccionamiento de la carga para repartirla en vehículos ligeros no sujetos a restricciones de tiempos de conducción y descanso que, además, pueden moverse a velocidades más altas, está generando desde hace meses un runrún que va ganando intensidad en el sector del transporte de mercancías por carretera.

En este sentido, contrasta el incremento que se está produciendo en las matriculaciones de furgones y chasis cabina, que hasta mayo acumula un ascenso de un 8,8% anual, con la caída en las matriculaciones de tractoras, que retroceden un 5% en los cinco primeros meses del ejercicio, una tendencia que indica claramente por dónde va el sector.

De igual modo, a la par se está produciendo un incremento de la siniestralidad de vehículos comerciales que asociaciones empresariales como Fenadismer achaca en parte a «la poca formación exigida a los conductores de este tipo de vehículos».

«Bolsas de economía sumergida»

Por todos estos motivos, la organización patronal pide que se regule adecuadamente este tipo de transporte a nivel nacional, en línea con el Paquete de Movilidad que se tramita en la Unión Europea.

En concreto, Fenadismer destaca la necesidad de que los vehículos de transporte ligeros vayan equipados con tacógrafo para controlar los tiempos de conducción y descanso, así como la exigencia del título de competencia profesional para el ejercicio de la actividad de transportista de vehículos ligeros, tal y como ya existe con el transporte pesado.

Con estas peticiones, la organización empresarial busca «mejorar la seguridad vial de este segmento de transporte a nivel nacional» y «atajar las bolsas de economía sumergida y de competencia desleal que en la actualidad se dan en el transporte en furgoneta».