Las primeras resoluciones obtenidas por Fenadismer a los recursos planteados sobre las reclamaciones de las concesionarias portuguesas han reducido sensiblemente las cuantías inicialmente reclamadas, al reconocer «la existencia de importantes deficiencias» respecto a la comprobación de la titularidad del vehículo en el momento del presunto impago del peaje o a la no posibilidad de exigencia del peaje por corresponder a años ya prescritos.

En concreto, se ha logrado que, frente a una reclamación inicial a un transportista por importe de 10.373 euros, esta se haya rebajado a una reclamación final de sólo 39,41 euros, por lo que desde la asociación se vuelve a recomendar «no abonar directamente las reclamaciones sino recurrirlas administrativamente».

Tal y como ha recordado Fenadismer, en los últimos meses más de 300.000 conductores españoles han recibido, por parte de las concesionarias de autopistas y autovías portuguesas, notificaciones de reclamación por los presuntos peajes dejados de abonar en los últimos años, acompañándolos de un recargo económico en concepto de gestión y gastos administrativos, «que en muchos casos suponía un incremento de hasta el  5000% sobre los peajes no abonados».

Ante esta situación, la patronal puso en marcha un servicio de asistencia jurídica para atender todas las reclamaciones que fueran recibiendo los transportistas españoles por parte de las concesionarias lusas de autopistas, para de este modo proceder a la paralización del expediente de reclamación de los peajes impagados e impedir la posible inmovilización de los vehículos al circular por las carreteras portuguesas.

Sin embargo, según las comprobaciones realizadas por Fenadismer, las reclamaciones adolecen de «importantes defectos y errores», por lo que ha aconsejado no abonar la reclamación exigida sino recurrirlas administrativamente ante las autoridades portuguesas.