El comité ejecutivo de Ferrmed se ha reunido en el Colegio de Ingenieros Industriales de Valencia (COIICV) para analizar el estado de ejecución de las obras presupuestadas por el Ministerio de Fomento en el Corredor Mediterráneo, donde han señalado tener «serias dudas sobre el cumplimiento de los plazos» para la puesta en marcha del tercer carril, prevista para 2015.

Actualmente, las únicas obras que se han iniciado han sido en la línea Tarragona-Castellón, Vandellós-Tarragona y Moncófar-Castellón, además de la zona de los alrededores de Valencia, aunque, recuerdan desde la organización que la mayoría de los tramos «están licitados y adjudicados».

Como reflejo del retraso de las obras, el secretario general adjunto de Ferrmed, Francisco García Calvo ha señalado que «esta misma semana se ha publicado en el BOE la convocatoria de un concurso para la compra de traviesas para el tercer carril. Ese concurso se abre a finales de septiembre y el plazo de entrega del material es de 20 meses. Si el tercer carril ha de estar funcionando en 2015, no nos salen las cuentas».

EU core net cities

Tras la reunión, desde Ferrmed también han informado sobre el estado actual del proyecto Eu core net cities, una iniciativa impulsada hace un año por la asociación junto con el Ayuntamiento de Barcelona, con el objetivo de mejorar todas las interconexiones entre las ciudades europeas desde diferentes puntos de vista, como transporte y logística, energía, datos y telecomunicaciones, urbanismo y gestión empresarial.

Pueden formar parte de esta asociación las ciudades de más de 250.000 habitantes o las que sean nodos ferroviarios. A nivel europeo, ya están asociadas al proyecto ciudades como Dublín, Lyon, Génova, Turín o Estrasburgo.

En España, forman parte de la asociación Barcelona, Murcia, Málaga, Alcoy y Castellón, entre otras, y Alicante, Elche y Sagunto pretende entrar próximamente.

Este proyecto analiza los flujos de pasajeros y mercancías, las tendencias de consumo energético, el volumen y tráfico de datos que generan las TIC, los desarrollos urbanísticos e industriales y la composición del tejido productivo. 

La información recogida llega directamente a la Comisión Europea, que planifica más allá de cuatro años, para evitar la degradación u obsolescencia de las infraestructuras, «tal como ha ocurrido con el Corredor Mediterráneo, que ahora echamos en falta», indican desde Ferrmed.