El ministro de Fomento, José Luis Ábalos, ha relatado este pasado jueves ante la Comisión de Fomento del Congreso de los Diputados, las líneas políticas que guiarán su andadura al frente de este departamento.

En principio, Ábalos mantendrá una línea de continuidad con la política del anterior titular del Ministerio, Íñigo de la Serna, aunque partiendo de cuatro prioridades políticas propias centradas en la reorientación del sistema de transporte teniendo en cuenta los principios de racionalidad y sostenibilidad, el fomento del consenso con los diversos actores con los que interactúa Fomento, la recuperación del acceso social a la vivienda y, por último, dar una mayor protagonismo a la digitalización y a la transparencia en la acción pública.

Sin embargo, una de las referencias más sorprendentes en la intervención de José Luis Ábalos ante la Comisión de Fomento tiene que ver con una mención implícita a la aplicación de técnicas lean para orientar la inversión hacia actuaciones que resulten rentables y no incurran en despilfarros del dinero público.

Logística, «actividad básica» para la economía española

Además, Ábalos también ha abogado en su discurso por «dar a la logística la importancia que se merece» y reconoció su papel como una «actividad básica» para la economía española y el sector exportador del país.

Precisamente en el ámbito de la logística y el transporte, el ministro de Fomento ha dado cuenta de su intención de impulsar un plan de prestación de Servicio Postal Universal y fijar un contrato regulador entre Correos y el Estado para su aprobación por el Consejo de Ministros «en cuanto sea posible«, con el fin de que regule las condiciones de prestación del servicio postal universal, «para que no ponga en riesgo a Correos».

Ferrocarril y puertos

Con relación al transporte ferroviario, Ábalos ha explicado que Renfe tiene que ponerse al día para convertirse en una «empresa pública dinámica y moderna», algo que en el caso de su área de Mercancías implica que su «reto principal es el de pasar de ser transportista a ser un operador logístico internacional».

En cuanto a los puertos, el ministro hizo referencia a la necesidad de mejorar la competitividad del sistema portuario español que posibilite el desarrollo de la actividad logística en los recintos portuarios con mayor conectividad, con vistas a que el tráfico portuario crezca los próximos años en tasas superiores al PIB español.

En este mismo terreno, Fomento se propone reducir tasas sin afectar a financiación de las infraestructuras, así como fomentar competencia y eliminar rigidices en los pliegos para la prestación de servicios, al tiempo que se adaptan las instalaciones a las necesidades de los megabuques, se impulsa la intermodalidad y los mecanismos colaboración público-privada.

Así mismo, Ábalos también espera culminar el Real Decreto de la estiba, que sigue pendiente de la decisión del Consejo de Estado.

En cuanto al ámbito aeroportuario, Ábalos ha hecho referencia a aprovechar el suelo existente en el entorno de los principales aeropuertos del país para mejorar la oferta inmobiliaria y logística en estas áreas, con el fin de «usar los activos no utilizados para generar riqueza».

Además, el ministro de Fomento también ha defendido el impulso que tiene que dar su Ministerio a la digitalización y la innovación en el sector, algo que, desde su punto de vista, puede actuar como una palanca para la descarbonización del transporte, mejorar su eficiencia, potenciar el transporte intermodal y favorecer la movilidad puerta a puerta.