Puerto de Pori, Finlandia

Actualmente, Finlandia está invirtiendo 65,2 millones de euros en construir tres terminales de GNL para ayudar a reducir significativamente el uso industrial del fuel oil y el gas licuado del petróleo o GLP en el país. En concreto, la subvención proviene de la Consejería de Empleo y Economía de Finlandia y Manga LNG Oy, Oy Skangass y Oy Aga AB construirán las terminales en Tornio, Pori y Rauma.

Además, los decretos aprobados para continuar con estas tres operaciones prevé una inversión de más de 200 millones de euros. Con ello, se espera desarrollar una red de terminales a lo largo de la costas finlandesa.

Para el gobierno, el GNL es una fuente alternativa de combustible ecológico y no produce emisiones de carbono en su uso para la industria del transporte marítimo de mercancías. También les permitirá crear flujos alternativos de contratación para las industrias que utilizan gas.

Según las estimaciones del Ejecutivo finés, el uso de GNL en el transporte marítimo y en otras industrias será particularmente importante en la región de Satakunta. De esta forma, las terminales que se instalen en la bahía de Botnia harán posible el uso de GNL en todos los puertos ubicados en la zona norte.

En concreto, Manga Oy se ha adjudicado un contrato con un valor de 33.155.400 euros para la construcción de una terminal en Röyttä Harbour en Tornio, al norte de Finlandia. Su finalización está prevista para 2017 y tendrá una capacidad de almacenamiento de GNL de 50.000m³.

Por otro lado, Skangass Oy ha logrado un contrato de 23.441.500 euros para construir una terminal en Tahkoluoto, en el puerto de Pori, que tendrá una capacidad de almacenamiento de GNL de 30.000m³. Se ha fijado su funcionamiento para otoño de 2016.

La tercera y última terminal se construirá en el puerto de Rauma, obra que realizará Oy Aga, que recibirá 8.619.200 euros. La capacidad de almacenamiento que resultará de la combinación de ocho tanques de GNL será de 10.000m³. Los trabajos en el terminal estarán terminados a principios de 2017.

En conjunto, la capacidad máxima de funcionamiento que tendrán las tres terminales será de 450.000 tn, lo que equivale a más de seis teravatios-hora al año. Además, se prevé una reducción de 370.000 tn de emisiones de CO2 y de 1.870 tn de emisiones de carbono.