Los astilleros chinos de Jinling, localizados en Nanjing, han acogido en los últimos días de agosto la botadura del segundo buque ro-ro híbrido de Finnlines y la ceremonia de puesta de la quilla del tercero.

En comparación con los buques que conforman la flota de la naviera en la actualidad, estas embarcaciones tendrán casi un 40% más de capacidad de carga. No obstante, las operaciones de carga y descarga se desarrollarán sin dificultad gracias a las tres rampas con las que cuentan.

Además, se han mejorado los servicios a bordo para los conductores de camión, que contarán con cabinas individuales en los buques. Además, dispondrán de gimnasio, sauna, comedor, zona recreativa y lavandería.

Según el calendario previsto en el programa de nueva construcción de la naviera, el primer buque de la serie, llamado Finneco I, comenzará las pruebas de navegación en septiembre para comprobar la velocidad, la maniobrabilidad, la maquinaria, las instalaciones eléctricas y otros equipamientos.

Esta embarcación entrará en servicio a finales de 2021, mientras que las otras dos lo harán en el año 2022. Todas ellas navegarán bajo bandera finlandesa.

El operador tiene previsto invertir un total de 500 millones en tres buques ro-ro y otros dos ro-pax, que en ambos casos serán de mayor tamaño y más sostenibles que ningún otro en la flota actual y prácticamente que ningún otro que opere en el Báltico o a nivel mundial.

Para reducir el impacto medioambiental, contarán con modernos motores con tecnología de reducción de emisiones, un sistema de lubricación por aire, baterías de ión-litio y paneles solares. En el caso de los ro-pax, que se entregarán en 2023, dispondrán de una conexión eléctrica para conseguir el objetivo de cero emisiones en puerto.