Furgoneta y moto de Correos

Sindicatos y directivos de Correos se han vuelto a reunir esta semana.

Las movilizaciones de Correos llegan esta semana a uno de sus puntos álgidos con la huelga planteada para el día 30 de noviembre, después de varias semanas de paros parciales y protestas en las instalaciones del operador postal público en todo el territorio nacional.

Pero, sin embargo, el Ministerio de Fomento sigue templando gaitas con los sindicatos y, según ha declarado José Luis Ábalos en su comparecencia ante la Comisión del Senado de este pasado lunes para analizar las evolución de las líneas políticas de su Departamento, anuncia que todavía espera «el visto bueno de Bruselas», para «en los próximos meses esperamos poder llevar a Consejo de Ministros para su aprobación el Plan de prestación del servicio postal universal y su correspondiente contrato regulador».

A juicio del ministro, este plan «asegurará la adecuada financiación de las obligaciones que el Estado impone a Correos y Telégrafos en la prestación de este servicio, de forma que el cumplimento de estas obligaciones no ponga en riesgo la viabilidad económica de Correos».

Mientras tanto, representantes sindicales y del operador postal han vuelto a reunirse esta misma semana por segunda vez en torno a la mesa de negociación que abrieron en los primeros días de este mismo mes de noviembre y en la que las centrales sindicales piden que se concreten por escrito medidas en materia salarial, de empleo y derechos laborales.

CCOO ya ha advertido al Gobierno y a la Dirección de la empresa que está en sus manos poner fin al conflicto con un acuerdo que termine con las «precarias condiciones laborales de la plantilla».

La organización sindical se queja de unos salarios recortados y congelados desde hace más de ocho años, de la eliminación de 15.000 empleos fijos y del aumento de los trabajadores eventuales y parciales, además de la sobrecarga de trabajo y el deterioro de los derechos laborales.