A pesar del cambio de Gobierno, y de las primeras dudas sobre posibles nuevos retrasos en la publicación del ROTT, parece que finalmente con la llegada del 2019 también entrarán en vigor los cambios que el Ministerio de Fomento está elaborando en el Reglamento de Ordenación de los Transportes Terrestres.

Así lo manifestó Emilio Sidera, subdirector general de Ordenación y Normativa del Ministerio de Fomento, al final de la reunión que mantuvo el Comité Nacional de Transporte con el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, esta misma semana en Madrid, en respuesta a una pregunta directa del presidente de Fetransa, Víctor González.

Parece, por tanto, que el cambio de Gobierno no habría afectado a este expediente que, ya de por sí acumula un importante retraso, por causas diversas.

En este mismo sentido, parece ser que el ROTT desplegaría, como está previsto y si no hay ninguna contraorden, todos sus efectos legales, incluidos posiblemente los relacionados con su régimen sancionador, desde el primer día de enero de 2019, así como la necesidad de contar con estudios de bachillerato para poder acceder al examen de capacitación.

Sin embargo, los aspectos relacionados con el tipo de examen de capacitación profesional, como su exigencia, su equiparación a nivel nacional y el banco de preguntas, quedarían para entrar en vigor ya en 2020.

Cuatro bloques de negociación

Por otra parte, tras la reunión, el Comité Nacional ha acordado, a propuesta de su presidente, Carmelo González, y dada la predisposición del ministro a mantener reuniones periódicas, marcar cuatro grandes bloques de negociación con los nuevos responsables de Fomento.

Estos cuatro apartados se articularían en torno a normativa del transporte, que incluiría el propio ROTT y todos los aspectos relacionados con el Paquete de Movilidad, a fiscalidad, donde entraría lo relativo a impuestos del gasóleo y la negociación sobre los módulos, las relaciones con los cargadores y el parón que se vive en la relación entre los transportistas y sus clientes constituirían el tercer paquete, y por último la falta de conductores y mejora de la imagen del sector.