Las entregas a domicilio forman parte de la vida diaria, ahora más que nunca, pero la forma en que llegan esos paquetes al destinatario final podría sufrir cambios. Ford ha iniciado junto a Hermes un programa de investigación para evaluar cómo los vehículos autónomos pueden beneficiar a las empresas en este tipo de operaciones.

Aprovechando la experiencia del fabricante en vehículos comerciales y los conocimientos del operador respecto al sector de las empresas de reparto, se pretenden identificar nuevas oportunidades y modelos para las operaciones de los vehículos autónomos, y evaluar su combinación con los procesos existentes y las interacciones humanas.

Las responsabilidades del conductor de un vehículo comercial a veces van más allá de conducir de un destino a otro, incluyéndose la clasificación y carga de mercancías, la entrega en mano de los paquetes, o la carga en la furgoneta si no es posible la entrega.

En esta investigación, se pretende comprender cómo interactuarían otros usuarios de la carretera con una furgoneta de reparto aparentemente sin conductor. Los mensajeros que apoyan al vehículo están equipados con una aplicación para teléfonos inteligentes que les permite llamar al vehículo y desbloquear a distancia la puerta de carga una vez aparcada.

Una vez dentro, las indicaciones de voz y las pantallas digitales dirigen al mensajero a su taquilla, que contiene los paquetes que debe entregar. Para llevar a cabo el estudio, se está utilizando una Transit especialmente adaptada, con sensores que imitan el aspecto de un vehículo autónomo real y un asiento de coche humano que controla el vehículo.

Esto permite que un conductor experimentado y oculto conduzca mientras da la impresión, de cara a los demás usuarios, de que no hay nadie al volante.

Otros avances 

El proyecto con Hermes, de dos semanas de duración, llega tras las pruebas realizadas en Londres por el fabricante, en las que un equipo de mensajeros a pie ha recogido los paquetes de una furgoneta y realizado el último tramo de la entrega a pie.

Además, está trabajando en el desarrollo de un lenguaje visual basado en señales lumínicas para transmitir a otros conductores, peatones y ciclistas lo que pretenden hacer los vehículos autónomos.

En total, hasta 2025 habrá invertido unos 7.000 millones de dólares en vehículos autónomos, lo que incluye 5.000 millones a partir de 2021. En la actualidad, ya cuenta con algunas unidades de prueba operando diariamente en seis ciudades de Estados Unidos, en colaboración con su socio tecnológico Argo AI.