radar-francia

Las empresas percibirán un importe fijo y no variable en función de las multas.

El Gobierno francés quiere delegar la gestión de los radares de los controles de velocidad a empresas privadas para que policías y gendarmes puedan enfocar su actividad en el ámbito de la seguridad.

Así lo recogen varios medios franceses tras hacerse eco de las declaraciones en el Senado del ministro de Interior francés, Gérard Collomb, en las que aseguró que la experiencia piloto llevada a cabo en Normandía se aplicará en esta región a finales de año, y progresivamente a otros territorios, sin apuntar fechas concretas.

En lo que se refiere a la entrada en vigor en Normandia, Les Echos informa de que será en diciembre, mientras que Le Parisien recoge las características de vehículos y radares.

Según este último, seis vehículos con radares privados han estado circulando por los alrededores del municipio francés de Évreux durante los últimos meses. Para los usuarios de la carretera es muy difícil identificar estos vehículos, que incorporan dos cámaras en su parte delantera y otras dos en la trasera.

El radar funciona de forma autónoma y es capaz de captar los excesos de velocidad tanto a los vehículos que circulan en su misma dirección como a aquellos que lo hacen en dirección contraria. El conductor tendrá una ruta prevista y no podrá salirse de la misma. En un primer momento, en Normandía, habrá previsiblemente 26 vehículos.

Para el ministro de Interior francés, la llegada de estos automóviles no tiene como objetivo poner «tantas multas como sea posible», ya que la empresa privada será remunerada a un tipo fijo y no en función de las sanciones que ponga. Además, la gestión de las sanciones seguirá en manos de la policía.