En línea con las políticas de responsabilidad medioambiental impulsadas en otros países de la Unión Europea, Francia también intenta poner en marcha desde el pasado mes de abril medidas para limitar el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero de un 40% para 2030.

Esta línea de actuación del Ejecutivo galo también tendrá impacto directo en los servicios de movilidad y transporte del país.

En este sentido, los Ministerios de Transición Ecológica y Transporte han dado a conocer a los profesionales del sector del transporte las medidas propuestas por la Convención y adoptadas por el Presidente de la República en materia de transporte de mercancías por carretera.

Transporte por carretera a la baja

Las autoridades francesas tienen el objetivo de reducir la cuota modal del transporte por carretera, para favorecer el trasvase de mercancías al ferrocarril.

Para desarrollar esta línea de trabajo, las autoridades del país plantean una batería de medidas, entre las que se encuentran la de exigir a los conductores de camiones una formación en conducción ecológica cada dos años.

Además, el Gobierno también quiere eliminar la bonificación de gasóleo profesional de la que se benefician actualmente los transportistas galos y sustituirla por ayudas para la adquisición de vehículos limpios.

Por otro lado, también se baraja la introducción de una etiqueta de vehículo pesado en función de sus emisiones contaminantes y obligar a incorporar cláusulas de sostenibilidad ambiental en los contratos de transporte.