El gobierno de Francia ha lanzado una campaña de control fronterizo para comprobar el debido cumplimiento de la legislación en el transporte hortofrutícola, haciendo especial hincapié en las normas relativas al precio de venta.

Desde Francia llevan años criticando la «competencia desleal», en su opinión, que produce para el sector agrícola galo, el hecho de que lleguen frutas y verduras de los países vecinos, donde la mano de obra de un operario agrícola es mucho más barata para un empresario extranjero que para el francés.

Recientemente, desde el Gobierno español se ha solicitado la colaboración de la Administración francesa para garantizar la libre circulación de mercancías en el territorio europeo, después de los ataques sufridos por transportistas españoles el pasado 5 de julio en Perpiñán.

Sin embargo, el gobierno del país vecino ha optado por aumentar la vigilancia para prevenir delitos «que pueden ser cometidos por los transportistas extranjeros».

Concretamente, desde el Ministerio de Agricultura francés han indicado que en las últimas dos semanas se han verificado un total de 10 delitos en los 150 camiones extranjeros, que llevaban bonos de encargo con el precio fijado, inspeccionados en las fronteras, asegurando que serán castigados, si bien no han especificado cuáles son las infracciones cometidas.

Campaña de apoyo al sector

Esta es una de las medidas con las que el gobierno francés está impulsando el crecimiento del sector hortofrutícola en su país.

Este lunes 28 de julio, el ministro de Agricultura, Alimentación y Silvicultura de Francia, Stéphane Le Foll, se ha reunido con los productores franceses de frutas y hortalizas franceses para informarles de esta nueva campaña, que por un lado, promociona el sector mediante publicidad, y por otro, intensifica los controles fronterizos, sobre todo a los transportistas españoles, buscando posibles prácticas delictivas.

Además, desde el Ministerio se defiende la necesidad de una política de remuneraciones a los productores y distribuidores franceses.

Las reuniones que se vienen manteniendo desde el pasado 17 de julio tratan de responder a las posibles dudas que puedan suscitarse entre los agentes implicados, y ya se ha anunciado una reunión para revisar la campaña a mediados de septiembre, en la que se hará un balance de la situación económica de las empresas.