El Ministerio de Trabajo francés ha publicado a finales de agosto un protocolo nacional para garantizar la salud y seguridad de los empleados en el lugar de trabajo ante la epidemia de covid-19.

Como parte de estas medidas, que son de aplicación desde primeros de este mes de septiembre, se contempla el uso obligatorio de la mascarilla en espacios cerrados y compartidos de trabajo, independientemente de la distancia física.

Las autoridades francesas no contemplan el uso de pantallas protectoras como elementos de protección alternativos a la mascarilla

Solo se exime de su utilización a los empleados con oficina individual y cuando están solos en su oficina y a trabajadores que desarrollan su labor en talleres que a menudo deben realizar esfuerzos físicos intensos, siempre que las condiciones de ventilación sean adecuadas, que el número de personas presentes en el área de trabajo sea limitado, que se respete la mayor distancia posible y que todos ellos lleven pantalla protectora.

Por otra parte, en áreas abiertas, deberá usarse mascarilla en caso de reagrupamiento y cuando no sea posible respetar la distancia de un metro.

Así mismo, en las cabinas de los vehículos, la mascarilla es obligatoria cuando varios trabajadores viajen juntos.