La asociación nacional del transporte de mercancías por carretera de Portugal, Antram, ha presentado una queja formal en Bruselas contra el salario mínimo para conductores extranjeros que Francia ha impuesto con la entrada en vigor de la Ley Macron.

Tras la reunión celebrada con la embajada francesa en Portugal para analizar las consecuencias de una norma que consideran «ilegal» y «anticonstitucional», similar a la mantenida entre los transportistas españoles y la administración el pasado 22 de junio, los transportistas portugueses, al igual que sus homólogos españoles, se han marchado del encuentro sin que sus dudas fueran resultas. 

A pesar de la reunión en la embajada francesa, Antram «sigue sin tener respuesta a sus preguntas», indican desde la asociación portuguesa, una falta de información que recuerda a la denunciada por parte de los transportistas españoles.

El salario mínimo entró en vigor el pasado 1 de julio en Francia ante la perplejidad del sector del transporte por carretera, aunque por el momento los transportistas extranjeros no están siendo multados por las autoridades francesas.