Inmigrantes subiéndose a un camión en Calais.

Los propietarios de las mercancías rechazan la totalidad de la carga transportada desde el momento en que se hayan subido polizones.

Con motivo del recrudecimiento de los asaltos a camiones que se dirigen desde Francia al Reino Unido, la Federación Regional de Organizaciones Empresariales de Transporte de Murcia, Froet, ha exigido aumentar la seguridad en las áreas de descanso europeas.

El número de ataques a los vehículos se está incrementando y los transportistas se encuentran «completamente desprotegidos», pese a que las empresas han adoptado nuevas medidas de para evitar que los polizones se cuelen en los camiones.

Entre ellas, destacan los sensores de apertura de puertas, los que detectan la presencia humana en el interior, las cerraduras especiales o los precintos. Sin embargo, la falta de áreas de descanso o aparcamientos que garanticen la seguridad del vehículo y su mercancía sigue causando graves problemas. 

En un vídeo grabado en fechas recientes, se observa cómo varios polizones escapan por la parte superior de un remolque frigorífico, al que habían logrado introducirse abriendo un boquete en el techo. En palabras de la Federación, está claro el papel que tienen las mafias en estos incidentes, «porque se necesita la colaboración de gente externa» para poder acceder de esa manera. 

Aseguran que las empresas están parando muchos kilómetros antes para que no se sepa el destino que lleva ese vehículo” y denuncian que esto no hubiera ocurrido si hubiera áreas de servicio seguras, donde se eviten estas situaciones. Los conductores suelen quedar detenidos con su vehículo inmovilizado, lo que les ocasiona una gran angustia, al verse impotentes en esta situación.

Perjuicios económicos 

Además, los propietarios de las mercancías rechazan la totalidad de la carga transportada desde el momento en que se hayan subido polizones, lo que ocasiona graves perjuicios económicos, que pueden llegar a alcanzar los 25.000 euros por viaje.

Por otro lado, son muy pocas las compañías de seguros que cubren este tipo de riesgos y las que sí lo hacen, o bien tienen limitada la indemnización a un máximo de 6.000 euros o incrementan sustancialmente el importe de la prima si se quiere aumentar la cobertura.