A lo largo del mes de marzo, las matriculaciones de furgonetas eléctricas han llegado a las 209 unidades, lo que supone un 164,6% más respecto al mismo mes del año anterior, según las cifras que manejan la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de la Movilidad Eléctrica, Aedive, y la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos, Ganvam.

Sin embargo, si se compara el dato con el del mismo mes de 2019, antes de la pandemia del Covid-19, el aumento se queda en un 37,5%, lo que evidencia la necesidad de incentivar estos vehículos dentro de la cultura corporativa para que ganen protagonismo.

El principal objetivo es que puedan incorporarse para las tareas del reparto de última milla, ante el fuerte crecimiento que está experimentando el crecimiento electrónico, para seguir acelerando la senda de la descarbonización.

En total, en el primer trimestre, se han entregado 462 furgonetas eléctricas, que representan un ascenso del 14,1%. Conviene apuntar que en marzo de 2021 también se han matriculado cuatro camiones medios eléctricos, y cinco desde que empezó el año.

Desde Aedive y Ganvam valoran la ampliación de los fondos del Moves II, así como la aprobación del presupuesto para el Moves III, si bien resaltan que la electrificación necesita “ponerse las pilas” para alcanzar los objetivos marcados y piden velocidad a la hora de materializar las iniciativas.

En este sentido, insisten en la necesidad de poner en marcha medidas para rebajar el precio de estos modelos, máxime cuando la recuperación del mercado nacional pasa por incrementar las ventas de vehículos eléctricos.