El acuerdo suscrito por Nissan y los sindicatos de la planta de la marca en Ávila abre un nuevo futuro para estas instalaciones que, según está previsto, dejarán de fabricar vehículos en 2019.

Este mismo año, el fabricante anunció que sus instalaciones abulenses dejarían de montar vehículos para transformarse en una fábrica de recambios integrada en el polo industrial de la alianza Nissan-Renault en Castilla y León, bajo el convenio laboral de Renault.

El mayor escollo radicaba en que las condiciones salariales del convenio de Renault son inferiores a las existentes hasta ahora en la planta de Nissan en Ávila en hasta un 15%.

Merced a este acuerdo, que entrará en vigor en 2018, Nissan se compromete a mantener el empleo en Ávila hasta que la planta empiece a reconvertirse para su nueva actividad en abril de 2019.

Posteriormente, el fabricante prevé contar con entre 200 y 250 trabajadores para el nuevo uso de las instalaciones abulenses, con la intención de ir ampliando plantilla hasta recuperar sus niveles actuales en 2014.

Para los trabajadores de Nissan que acepten las nuevas condiciones salariales, se ha previsto una paga de compensación que será el equivalente a 3,5 veces lo que dejan de ganar al año.

Al tiempo, se ha diseñado un plan de bajas incentivadas con una indemnización de 50 días por año trabajado con un límite máximo de 42 mensualidades.