Jornada GNL, el futuro del transporte marítimo, noviembre 2014

Asistentes a la jornada 'GNL, el futuro del transporte marítimo'.

Galicia se posiciona como zona idónea en España para desarrollar la industria del GNL marítimo. Así se ha puesto de manifiesto durante la jornada ‘GNL, el futuro del transporte marítimo’, donde los sectores gasista y naval español se han reunido para estudiar la implantación del gas natural licuado como combustible para buques, uno de los grandes retos de la navegación a nivel mundial.

La jornada ha sido promovida por la Asociación Española del Gas, Sedigas, y la Asociación Española de Gas Natural para la Movilidad, Gasnam. Así, en la jornada se ha destacado la contribución del gas natural a la disminución del coste energético, motivo por el que la Agencia Internacional de la Energía prevé “un crecimiento mayor del gas natural que otros de sus competidores”.

Se ha añadido que “en Europa, el crecimiento del sector gasista encuentra en el ámbito de la movilidad su mejor aliado. Tanto en el transporte terrestre como en el marítimo, el gas en formato comprimido o licuado es una alternativa tecnológica real a otros combustibles”.

La irrupción del gas natural licuado como combustible marino es fruto de recientes directivas europeas que impulsan combustibles alternativos, más competitivos, eficientes y sostenibles, junto con la limitación de emisiones de gases contaminantes en diversas zonas marítimas.

Según el estudio ‘Shipping 2020’, realizado por DNV, en seis años las distintas flotas marinas consumirán en el mundo siete millones de toneladas de GNL, de las que 2,2 millones corresponderán a Europa. La localización de Galicia en el corredor de Finisterre y la disponibilidad de una planta de regasificación en Mugardos-Ferrol son estratégicas para satisfacer esta demanda.

GNL para el transporte marítimo en España

El desarrollo del GNL marítimo viene favorecido por la existencia de siete regasificadoras, seis en operación, ubicadas en los principales puertos de España, donde el año pasado descargaron 228 buques metaneros.

Actualmente, España ostenta el primer puesto en número de terminales de descarga y regasificación a nivel europeo con siete terminales de las 23 existentes en Europa, siendo el destino del 36,5% del GNL que se descargó el año pasado en la Unión Europea, gracias a que recibe gas de 11 mercados distintos.

En cuanto a la flota de cisternas, España dispone de la mayor de Europa, con unos 300 camiones cisterna que transportan GNL por todo el territorio y tiene cerca del 90% de la capacidad europea. Así, según se ha señalado en la jornada, el GNL marítimo se presenta como una oportunidad de desarrollo económico en la zona de puertos y áreas metropolitanas cercanas.

En este sentido, además de ser utilizado para la propulsión de grandes buques, su aplicación también es posible en el sector pesquero, los remolcadores portuarios, así como los mismos servicios que ofrece el puerto. La gasificación de los puertos ofrece la oportunidad de mejorar la calidad ambiental y los servicios de los mismos. Otro ámbito relacionado sería el de los astilleros, que verían reanimada su actividad por la construcción y reparación de embarcaciones.

Adicionalmente, el GNL aporta ventajas medioambientales al mundo marítimo, ya que supone una reducción drástica de emisiones de azufre, nitrógeno y partículas sólidas.

El desarrollo del GNL como combustible para la propulsión de grandes buques viene favorecido por la legislación recogida en la “Convención Internacional de Prevención de la Contaminación de Barcos”, MARPOL, que limita las emisiones procedentes de barcos y designa áreas de especial protección del aire. Son las llamadas Áreas de Control de Emisiones, zonas ECAs. 

Actualmente, entre las ECAs existentes se encuentran el Mar del Norte, el Mar Báltico, la costa Este y Oeste de Norte América, y el Mar Caribe, y se espera que el Mar Mediterráneo también lo sea en un futuro.

La implantación del GNL para el transporte marítimo también viene favorecida por la Directiva europea que impulsa el desarrollo de infraestructura para uso de combustibles alternativos en el transporte. Concretamente, designa una serie de puertos españoles que deberán disponer de infraestructura de carga de GNL en 2020, que son Algeciras, Barcelona, Bilbao, Cartagena, Gijón, A Coruña, Las Palmas, Palma de Mallorca, Sevilla, Tarragona y Valencia.