Toyota experimenta con la pila de combustible de hidrógeno en camiones de gran tonelaje

El hidrógeno permite la descarbonización de sectores como el transporte.

La Asociación Ibérica del Gas Natural y Renovable para la Movilidad, Gasnam, ha puesto en marcha un Grupo de Trabajo sobre el Hidrógeno, que comenzará a funcionar bajo la coordinación de Redexis y pretende impulsar el uso de proyectos que permitan la adopción de este vector energético.

El objetivo es fomentar la implantación del hidrógeno como combustible terrestre y marítimo, avanzando así hacia un modelo de transporte descarbonizado y libre de emisiones. De este modo, España podría alcanzar los objetivos europeos de reducción de CO2, puesto que el hidrógeno permite la descarbonización de sectores como el transporte.

Desde Gasnam, han recordado que el gas natural vehicular y el hidrógeno tienen similitudes en cuanto al suministro, almacenamiento y uso en el vehículo, por lo que es imprescindible avanzar en la transición energética combinando ambas tecnologías.

El hidrógeno puede ser obtenido mediante electrólisis del agua, por ejemplo, a partir del excedente de energía eléctrica renovable, con emisiones globales nulas. Posteriormente, puede inyectarse a través de los gasoductos que conducen el gas natural para ser usado como combustible en los vehículos de gas natural disponibles en el mercado.

También puede obtenerse gas natural sintético aprovechando el excedente de CO2 de procesos industriales, aunque la principal aplicación del hidrógeno en el campo de la automoción son las pilas de combustible, que permiten generar electricidad en el vehículo de manera eficiente, fiable y con agua como única emisión.