gnllng gas natural repostaje

El despliegue de la infraestructura gasista permitiria un mayor despliegue del gas en el transporte.

El Ministerio de Energía ha lanzado recientemente una consulta pública sobre el proyecto de Real Decreto que pretende establecer objetivos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero durante el ciclo de vida de los combustibles y la energía suministrados en el transporte.

A este respecto, las asociaciones Sedigas y Gasnam han respondido que para una reducción inmediata de los GEI, una vía tecnológicamente consolidada, madura y disponible es la utilización en mayor escala del gas natural, tanto GNC como GNL, en la movilidad”.

«La penetración del gas natural reduce emisiones en el transporte con soluciones reales y accesibles en el mercado», aseguran desde ambas asociaciones.  

Para que los objetivos de reducción de emisiones tengan un impacto inmediato, “es imprescindible» trabajar y poner los medios necesarios, a través de un amplio plan nacional de desarrollo del parque automovilístico, y en particular del uso profesional de los vehículos GNC y GNL.

En particular se deberían intensificar estos esfuerzos en segmentos de alto impacto como el transporte pesado por carretera y viajeros de media distancia, apoyados por el sector marítimo y donde sea posible el ferrocarril, es decir, en lineas no electrificadas.

La creación de un parque significativo de vehículos de gas natural, que ya de por sí representará una reducción del 17% de los GEI contra los derivados del petróleo, abre además la vía del uso del biometano, el gas natural sintético y el hidrógeno, con sus consiguientes e importantes aportaciones en la reducción de los GEI.

“El gas tiene que jugar un papel clave por lo que es imprescindible impulsar medidas para desarrollar la infraestructura de repostaje y su logística en todos los segmentos del transporte”, concluyen.

El gas natural para combatir el cambio climático

El gas natural es una de las soluciones más eficientes para luchar contra el cambio climático. Su utilización en sectores como el transporte le lleva a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 23% comparadas con la gasolina y en un 7% comparadas con el diésel.

En los camiones y autobuses, los beneficios frente al diésel son de un 16% con GNC y de un 15% en el caso del GNL. En cuanto al sector marítimo, los beneficios globales alcanzan un 21% comparados con el tradicional HFO (Heavy fuel oil), según el Estudio ‘Greenhouse Gas Intensity of Natural Gas’ de la Asociación NGVA Europe.