El fabricante automovilístico francés PSA Peugeot-Citroën y la filial europea de la estadounidense General Motors, Opel, podrían fusionarse antes de final de año tal y como asegura la edición digital del diario francés La Tribune.

Esta fusión supone un avance más en la alianza, que con una duración de 10 años, acordaron ambas compañías a finales de febrero, cuando GM desembolsó 320 millones de dólares por su participación del 7% en PSA. Según publica el diario galo, en la actualidad, ambas compañías estarían considerando formar una sociedad conjunta, controlada a partes iguales por ambas corporaciones. A esta nueva empresa se incorporaría Opel y la división de automóviles de PSA, o su parte industrial.

El proyecto está «en estudio«, según el periódico francés, que indica que aún no se habría presentado al comité de supervisión de la compañía francesa, si bien se podría presentar «antes de que concluya el año«.

Según el diario, GM podría inyectar dinero ante esa eventual fusión de marcas dado que los activos de PSA son mayores que los del fabricante estadounidense. No obstante,  la familia Peugeot, titular del 25,3% de PSA y del 37,9% de sus derechos de voto, no estaría muy a favor de la integración, según indica el diario.

Expertos consultados apuntan a que la operación generaría «importantes economías de escala«, si bien indican que el primer vehículo de esta eventual fusión «no vería la luz antes de un periodo de cuatro años«.