La Guardia Civil ha desmantelado un grupo delictivo dedicado a la venta fraudulenta de tarjetas de transporte de mercancías y ha detenido a cuatro personas en relación con estos supuestos delitos en Melilla y Valencia.

Este grupo delictivo, integrado por ciudadanos españoles y marroquíes, propiciaba la obtención fraudulenta de las tarjetas de transportes de mercancías en vehículos ligeros que luego se utilizaban para el llamado “comercio atípico” entre Melilla y Marruecos a través de los pasos fronterizos terrestres.

Desde mayo, la Guardia Civil había venido detectando un desproporcionado aumento del flujo de mercancías, de tal modo que si hace tres años había 200 vehículos haciendo estas labores, ahora hay 1.000 vehículos dedicados a esta actividad en el conocido Barrio Chino de Melilla.

Un gran número de tarjetas de transporte de mercancías habrían sido emitidas de manera fraudulenta por un funcionario del Servicio Territorial de Transportes de Valencia, según la Guardia Civil, y cuya tramitación de las solicitudes corría a cargo de dos gestorías conectadas entre sí, una en Melilla y otra en Valencia que cobraban entre 4.000 y 5.000 euros por unas tasas que no superan los 50 euros.

El grupo aprovechaba los datos y la documentación de cinco furgonetas y camiones matriculados recientemente, procedentes de empresas de alquiler o transporte para tramitar la solitcitud como si fuera una ampliación de flota para supuestos solicitantes inscritos con un domicilio fiscal falso en Valencia con el fin de poder cumplir con los requisitos de la normativa vigente.