El presidente de Renfe Operadora, Julio Gómez-Pomar, ha afirmado que la liberalización del sector ferroviario que se llevará a cabo el próximo año «es de las mejores acciones que se pueden hacer para enfocar un nuevo periodo de crecimiento de la economía española«.

Durante su comparecencia en la Comisión de Presupuestos del Senado, Gómez-Pomar destacó que se va a llevar a cabo «con cautela, con normas meditadas, discutidas y analizadas«, ya que la intención es «dar el mejor servicio a los ciudadanos y los mejores precios”.

También aseveró que este proceso «no va a afectar de ninguna forma a la reputación de la empresa, que seguirá teniendo el mismo prestigio que ahora tiene«. En su opinión, Renfe es una sociedad «extraordinariamente» valorada, «por lo que no supone ningún menoscabo que, en este contexto económico, la financiación procedente del ministerio de Economía sea cada vez más exigente«.

Nuevas filiales, no más cargos directivos

Gómez-Pomar explicó que la división de Renfe en cuatro nuevas empresas «no supondrá ningún incremento del presupuesto ni una distorsión a la hora de explicarlo«. El propósito, dijo, «es que estas empresas estén constituidas el 1 de agosto del próximo año y que estén listas para operar cuando se produzca la liberalización del sector«.

Además, garantizó que la existencia de estas cuatro nuevas filiales no implicará un aumento del número de cargos directivos en Renfe y añadió que el desarrollo de nuevas vías de Alta Velocidad «son una garantía de que se van a mantener los empleos».

En cuanto a los presupuestos para 2013, el presidente del operador público resaltó que se espera un cierre «mejor» que durante los ejercicios de 2011 y 2012 «gracias a una estrategia de estabilidad y contención de gastos«. Además, Gómez-Pomar espera que los «beneficios» de la absorción de FEVE se dejen sentir en el próximo año».

El presidente de la sociedad ferroviaria considera que el objetivo de saneamiento es «fundamental» para abordar ese proceso de liberalización.