Entre los meses de enero y abril, el tráfico del puerto de Bilbao ha descendido un 4,6% respecto a 2019, alcanzando los 11,4 millones de toneladas. Los tráficos con peores resultados han sido los graneles sólidos y la mercancía en contenedor, lo que se refleja en una menor escala de buques.

Por el contrario, destaca el crecimiento de los buques ro-ro, para el transporte de camiones con mercancías hacia Reino Unido y Bélgica. También ha mejorado el movimiento de contenedores ‘reefer‘ para productos alimenticios.

Los segmentos que más han retrocedido han sido los de crudo de petróleo, gasóleo, fuelóleo, cemento, clínker y chatarra. Por su parte, ha aumentado el tráfico de mercancías como el gas natural, la gasolina, aceites y grasas, el coque de petróleo y productos alimenticios.

Por flujos, la caída más acusada la han registrado las exportaciones, con un 10% menos, mientras que las importaciones han descendido un 1,5%. En cuanto a los principales países con los que el puerto de Bilbao mantiene intercambios comerciales, Rusia sigue con su tendencia positiva por el crecimiento de los graneles líquidos, destacando también Estados Unidos y México.