La Diputación de Gipuzkoa tiene previsto reabrir al tráfico el sábado 30 de enero la N-121-A entre los enlaces de Intxaurreta y Gurutze, de tal manera que ya se podrá transitar por toda esta carretera.

Este tramo de la infraestrucutra ha estado cerrado a la circulación durante los casi cuatro meses que han durado las obras para solucionar los problemas detectados por la administración foral vasca en los dos viaductos situados entre los dos enlaces.

En este mismo sentido, el mal tiempo ha retrasado algunos días los trabajos de extendido de aglomerado y reposición de la señalización horizontal.

Las obras de reparación de los viaductos de Alunda y Gurutze han consistido en el refuerzo e impermeabilización de los tableros y la reposición del pavimento y las juntas de dilatación.

De igual modo, se están pintando las señales pertinentes en el pavimento para finalizar la puesta a punto de la infraestructura.

Por otro lado, y con motivo de los trabajos de limpieza a gran altura que hay que realizar en el talud de las obras de estabilización en la N-634, a la altura de Usurbil, la Diputación guipuzcoana procederá a cortar completamente la carretera al tráfico entre la intersección de Troia hasta la intersección del barrio Txiki Erdi.

El corte completo de la carretera se iniciará el domingo 31 de enero a las ocho de la mañana y se prologarán hasta las cinco y media de la tarde de ese mismo día.

En este caso se articulará un desvío alternativo será por el camino de Zubieta o por el camino de Troia, de tal modo que, incluso tras esta afección, se mantendrá el corte de carril con paso alternativo.