Concentración de camiones en Guipúzcoa en contra de los peajes

Tres años después, sigue la lucha del transporte por carretera vasco contra los peajes en la N-1.

Tras la decisión en firme de la administración guipuzcoana de poner en marcha el peaje en la N-1, que ha quedado demostrada con la reciente licitación pública del proyecto por parte de Bidegi, desde la asociación de transportistas Guitrans han vuelto a manifestar un «no rotundo» a la implantación de dicho peaje.

Desde Guitrans ya señalaron a finales de 2015 que el sector «no puede asumir más peajes». En las últimas semanas, después de que la Diputación informase de los detalles de su iniciativa, también se han sumado a las críticas tanto el sindicato Hiru, desde el que aseguran que los peajes «harán polvo a la red del transporte del País Vasco», como la Asociación de Transportistas Autónomos Vascos, Asotrava.

Teniendo en cuenta que la administración guipuzcoana no parece dispuesta a desistir de su proyecto, desde Guitrans apuestan por «otras fórmulas que se pueden utilizar» para mejorar la seguridad vial en la N-1 y reducir el impacto ambiental de la actividad.

Así, en una reunión mantenida este mes con la administración, los transportistas han puesto como ejemplo el plan piloto de Fomento para el uso voluntario y bonificado de las autopistas de peaje, llevado a cabo entre el 7 de julio y el 30 de noviembre 2015, que propició un aumento de un 20% de vehículos pesados en las mismas. Concretamente fueron 220.000 vehículos pesados más los que optaron por utilizar estas vías de pago en lugar de las carreteras convencionales.

Desde Guitrans aseguran que esta experiencia de éxito es extrapolable a las carreteras guipuzcoanas y que «sería interesante aplicarlo en los peajes ya existentes», entre ellos la AP-1.