Expertos y responsables de Deloitte, la Iru y FTI Consulting han tomado parte en un encuentro organizado por Iveco y Shell, que ha servido para poner de manifiesto la apuesta de ambas compañías por descarbonizar el transporte por carretera y el papel que deben desempeñar el GNL y el Bio-GNL.

Las dos empresas comparten este compromiso y la creencia de que el cambio hacia un futuro más limpio requiere la cooperación de las diferentes partes interesadas, desde la industria energética y los fabricantes de vehículos, hasta los clientes y las instituciones.

Los ponentes se centraron en la necesidad de una mayor adopción de fuentes de energía más limpias y en el papel que el GNL y el Bio-GNL tienen que desempeñar en la combinación energética del transporte, junto con los avances en la eficiencia de los vehículos y las tecnologías de hidrógeno y propulsión eléctrica.

La sesión ha contado con un coloquio sobre una visión general de las tendencias de la industria e introdujo el tema del GNL y el bio-GNL en el transporte, para posteriormente presentar brevemente las hojas de ruta para el transporte sostenible en un sector en rápida evolución y las ambiciones de las empresas para la transición energética.

En Iveco han asumido el reto de la calidad del aire y el cambio climático de forma urgente. Por ello, se compromete a no utilizar combustibles fósiles en 2040, anticipándose en 10 años al objetivo de la Comisión Europea sobre la neutralidad del carbono.

La demanda de camiones articulados de GNL ha crecido de forma constante, pasando de ser un producto de nicho en 2015 a representar hoy casi el 4% del volumen total de la industria.

En el momento actual, es fundamental la colaboración entre las diferentes empresas implicadas en la descarbonización del transporte. Por eso, este seminario ha pretendido ser un llamamiento a la acción para que todas las partes interesadas unan sus fuerzas para apoyar la transición al GNL y al Bio-GNL en el camino hacia la sostenibilidad.