La alteración de los flujos internacionales de contenedores que se viene produciendo desde hace un año, con escasez de contenedores vacíos en algunas zonas, mientras que en otros puertos permanecen varados largo tiempos, obliga a las navieras a buscar soluciones para agilizar el tráfico marítimo internacional.

Así pues, Hapag-Lloyd ha reforzado la inversión en su flota de contenedores con uno de los mayores pedidos de su historia, por valor de 550 millones de dólares, equivalentes al cambio a unos 459 millones de euros.

La operación le permitirá a la naviera incorporar 150.000 contenedores procedentes de China, tanto para carga seca como para transporte a temperatura controlada.

Algunas de los contenedores ya se han entregado al grupo naviero y forman parte de su flota de contenedores desde este mismo primer trimestre de 2021, pero se espera que la mayoría de ellas se entreguen en los próximos meses.

Además, Hapag-Lloyd ha encargado el abastecimiento de 8.000 contenedores especiales que se utilizarán para mercancías peligrosas o de gran tamaño.

La naviera estima que el transporte marítimo de contenedores está experimentando una demanda sin precedentes, lo que ha provocado una escasez de estos equipos en todo el mundo, por lo que espera que, al aumentar su flota disponible, estará en condiciones de aliviar la situación actual y ofrecer un mejor servicio.