El gobierno húngaro ha modificado su normativa nacional que regula el registro electrónico de transportistas, de tal manera que desde el 4 de febrero las operaciones de transporte realizadas con una licencia comunitaria no tienen que registrarse en el sistema, salvo aquellos que realicen operaciones de cabotaje en el territorio del país magiar.

La medida afecta a las empresas que realicen servicios en territorio húngaro con vehículos de más de 3,5 toneladas de MMA.

De igual modo, las autoridades magiares han establecido un período de gracia hasta el 15 de febrero durante el que los servicios de inspección del país no se sancionarán esta infracción.

La multa por incumplir la obligación de registro es la misma que realizar el transporte a un tercer país sin permiso o la misma que la infracción de las normas de cabotaje y asciende a una cantidad de 800.000 florines húngaros, equivalentes aproximadamente a algo menos de unos 2.250 euros tanto para la empresa como para el conductor responsables de la infracción.

Por otra parte, el reciente cambio regulatorio no implica la obligación de remunerar a conductores extranjeros con el salario mínimo húngaro vinculado a esta nueva obligación de registro.