La Comisión Europea dará un plazo de siete meses a grupos como IAG o Ryanair para reestructurar su accionariado y mantener sus derechos de vuelo en la Unión Europea si finalmente Reino Unido abandona el mercado comunitario sin acuerdo.

La normativa europea exige para que una aerolínea mantenga su licencia como operador aéreo, más del 50% de su propiedad o estructura de control efectivo debe estar en manos de Estados miembros de la UE o de sus empresas nacionales, algo que a día de hoy el grupo no cumple.

Con la fecha tope del 27 de octubre, deben haberse establecido las medidas oportunas para garantizar el cumplimiento de los requisitos comunitarios. Antes, tendrán que presentar un plan sobre ello, un requisito imprescindible para mantener su licencia.

Propuesta de ‘españolidad’

Las fechas y exigencias que han de cumplir las aerolíneas para poder seguir operando en la Unión Europea les obligará probablemente a realizar ventas de acciones controladas por ciudadanos de países no comunitarios.

Desde Iberia, integrada en IAG, ya han hecho llegar al Gobierno lo que han denominado «una propuesta de españolidad» ante un posible Brexit duro y están dispuestos a realizar los ajustes necesarios para mantener sus permisos. Actualmente, su accionista mayoritario es Garanair, controlado por El Corte Inglés.

Se trata de una empresa 100% española, con una licencia que cumple con la normativa europea, pero en caso de no llegar a un acuerdo entre las autoridades europeas y británicas, tendrían que realizarse algunos ajustes para seguir cumpliendo con la regulación vigente.