Ikea ha detectado una demanda creciente de servicios de transporte y montaje para sus productos, que se han convertido en factores decisivos en las decisiones de compra para sus clientes.

Según los datos que maneja la filial de la empresa sueca en nuestro país, un 23% de sus ventas tienen asociado contratos de transporte y un 7% contratos de montaje.

Ikea calcula que gestiona cada año un total de 600.000 peticiones de servicios de transporte y 180.000 de montaje, con un crecimiento gradual en los últimos años.

Esta tendencia ha impuesto un giro en su estrategia tradicional, con la que busca adaptarse al cambio que se está produciendo en las necesidades de los clientes y, al tiempo, al fuerte crecimiento de sus ventas de comercio electrónico.

Para hacer frente a estas dos tendencias, Ikea pondrá en marcha en enero un nuevo servicio de transporte, instalación y montaje concentrando estos servicios con siete proveedores ante la pujanza de los contratos informales de transporte que se venían produciendo a las puertas de sus principales establecimientos.

El servicio se ofrecerá a nivel nacional y se basa en en un alto nivel de especialización y en la reducción de los tiempos de entrega de los pedidos.

En paralelo, la empresa nórdica ha puesto en marcha una estrategia omnicanal con la que quiere potenciar su canal de venta on-line, la apertura de nuevas tiendas, así como la introducción de nuevos canales y formatos comerciales como puntos de entrega o tiendas en los centros de las ciudades .