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Actualmente no existe una infraestructura adecuada ni para poder repostar gas ni electricidad.

Tras la reciente reunión del Comité Madrileño de Transporte con la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid, en la que se incidió en la necesidad de contar con ayudas para la renovación del transporte profesional, la Asociación de Transportistas Autónomos, ATA, ha puesto el foco sobre las dudas que han surgido en el sector en torno a este asunto.

Los transportistas ya no solamente deben enfrentarse a la renovación de su flota para poder adaptarse a la nueva normativa de calidad del aire que se implantará en la capital. Además, deben decidir cuál es el mejor vehículo para cumplir con lo exigido, sin que aún pueda saberse con exactitud cuál será la evolución de estos nuevos tipos de propulsión.

Existe una gran incertidumbre en el sector sobre como acometer la renovación o incluso sobre qué vehículos comprar en la actualidad. La Comunidad de Madrid pretende lanzar nuevas ayudas en el mes de septiembre para los vehículos eléctricos que intervengan en la última milla, algo que a juicio de ATA resulta totalmente insuficiente.

Para ellos, en los vehículos pequeños la electricidad puede ser la solución, pero entienden que en la gama media o pesada, el gas tiene más posibilidades. Sin embargo, no existe una infraestructura adecuada ni para poder repostar gas ni electricidad.

El problema, por tanto, no reside únicamente en el sobrecoste que supone para todos los operadores el cambio a energías alternativas, algo que «sin ayudas de por medio resulta casi imposible«, sino que además se trata de modos de energía a los que «aún les falta mucho camino por recorrer«.

Más infraestructuras

Desde ATA valoran la confección de un nuevo plan de calidad del aire, pero insisten en que «de nada sirve si en paralelo no se crean unas infraestructuras y se lanzan ayudas para hacer viable el citado plan«.

Del mismo modo, han insistido en la necesidad de homogeneizar los criterios a nivel municipal, ya que podría darse la circunstancia de contar con vehículos homologados para un municipio y no para el colindante.