AGV de Asti

A los tractores se les añadieron todos los elementos necesarios para su automatización, como la CPU de control, una botonera de control a bordo y un sistema de guiado mediante banda magnética.

Esta tecnología es menos costosa que un guiado láser, de instalación sencilla, aunque con el inconveniente de no proporcionar tanta flexibilidad como éste, ni una gran precisión en los movimientos. Tan solo es preciso marcar en el suelo la ruta a seguir por el vehículo con banda magnética y se instala al vehículo un sensor de guiado, que es el encargado de detectar la presencia de la banda para completar la ruta prefijada.

Para determinar las paradas a realizar por el vehículo, este sistema de guiado se complementó con un sistema RFID mediante un total de 48 tags programados con diferente información que proporciona al vehículo las órdenes precisas correspondientes a cada tramo del recorrido.

También se han incorporado diversos sistemas de seguridad, para garantizar la convivencia segura con personas, otras máquinas e instalaciones. Además el vehículo emite una melodía cuando está en funcionamiento y cuenta con una baliza luminosa doble, con luz roja y verde que indica el estado.

En función del producto final a fabricar, se trazaron dos rutas, asignando a cada vehículo una ruta a seguir. También se ha establecido un sistema de control de tiempos, de forma que si se supera el tiempo máximo estimado, se activa una alarma acústica y luminosa.

Todos los AGVs de Asti pueden ser utilizados tanto en modo manual como en automático.

Durante todo el proceso es posible monitorizar el funcionamiento global de la instalación de manera sencilla, ver donde está cada AGV dentro de la ruta y como se van activando las balizas luminosas a su paso, además de gestionarse el tráfico de los vehículos.

Esta solución ha permitido incrementar la productividad de la planta ya que la distribución de materias primas entre los distintos puestos de montaje se hace de manera automática, sin necesidad de conductor alguno.