Como muestra de la descoordinación que vive este Gobierno, el Ministerio de Industria, ajeno a que uno de los principales motivos del paro patronal convocado a final de mes son precisamente los problemas que tienen los transportistas en las ITVs, ha vuelto a dar otro pase del desprecio al sector.

Este Departamento, acuciado sin duda por la debacle industrial que se cierne sobre el país durante la crisis sanitaria, se ha limitado, ante las quejas reiteradas de diversos colectivos profesionales, a reconocer la existencia de un problema real en relación con los transportistas que no encuentran estaciones de inspección que les den prioridad para seguir trabajando.

Sin embargo, como refiere Fenadismer, lejos de buscar una salida, «la solución que plantean desde el Ministerio es obligar a dichos afectados a buscarse la vida, proponiéndoles que contacten con la estación de ITV para tratar de adelantar la cita previa obtenida».

Llueve sobre mojado, aunque estemos abriendo las puertas de uno de los meses de julio más rigurosos de los últimos tiempos, según los meteorólogos, para un sector que no solo sufre el desprecio del actual Gobierno, sino del anterior y del que le precedió, y así hasta englobarlos a todos.

Se siguen sumando motivos que justifican el enfado y la movilización, aunque, en paralelo, también crecen en el sector las dudas sobre la oportunidad del paro y su seguimiento ante las dificultades que viven gran parte de las empresas del sector.