El primer mes oficial de campaña ha pasado prácticamente inadvertido, entre el comienzo tardío con unas temperaturas suaves en Europa hasta bien entrado el mes, y las lluvias torrenciales de las últimas semanas en el Levante que han estropeado las primeras recogidas de cítricos.

Las optimistas previsiones de arranque de temporada, habiéndose plantado más y con mejores calibres en el caso de la naranja, se han venido abajo, y de momento sitúan un panorama de incertidumbre de cara a las próximas semanas, cruciales por las fiestas de Navidad.

Y, para colmo, la anterior y la presente semana, gran parte de los camiones en Europa bloqueados por las huelgas en Francia contra las subidas del combustible, lo que ha dificultado enormemente a las flotas poder retornar a tiempo.

Subidas raquíticas de precios, con un gasoil por las nubes

El reto de inicio era el de aplicar a los cargadores una repercusión a conciencia del coste del gasoil, en escalada imparable en el último mes, junto con unos costes operativos al alza, como los peajes, costes de conductores, etc.

El exportador, si bien es cierto, que tenía asumido aplicar en general alguna revisión a las tarifas, no ha aceptado sin embargo los recargos presentados por sus proveedores. De hecho, los primeros viajes de principios del mes de noviembre prácticamente se han hecho en las tarifas de la campaña pasada, y la revisión ha quedado en stand-by para los viajes de mitad a últimos de mes.

En medio de todo ello, sigue pendiente de resolver algún que otro tender de las grandes cadenas de supermercados, que amenaza con retorcer aún más los precios y los volúmenes.

De momento, hay que esperar a ver cuál es la fotografía de inicio de esta temporada, y en qué posiciones deja a cada uno.

Las flotas no amplían

Muchas flotas han arrancado la temporada estrenando nuevos servicios, como grupajes hortofrutícolas a determinados mercados de Europa, acuerdos con empresas logísticas para reforzar servicios de exportación.

Sin embargo, las ampliaciones de flota que suelen conocerse en estos primeros compases no están siendo definitivamente algo propio de esta campaña. Renovaciones de flota, y devolución de unidades con plazos de renting cumplidos, son la nota general.

Por otro lado, la falta de conductores sigue siendo la obsesión en los departamentos de tráfico internacional. En algunas empresas han intentado introducirse mejoras en las condiciones laborales a los chóferes para fidelizarles, o incluso captar nuevo personal sufragando parte de los gastos para obtener el permiso de conducción de semirremolques.