transporte por carretera en Italia

Italia quiere trasladar las mercancías de la carretera al ferrocarril y el mar.

La Comisión Europea ha dado luz verde a dos iniciativas del gobierno italiano destinadas a «trasladar el transporte de mercancías desde la carretera al ferrocarril y el mar», según señalan desde el organismo europeo.

La primera medida, con un presupuesto de 255 millones de euros, tiene como objetivo impulsar el «desplazamiento del tráfico de mercancías de la carretera al ferrocarril» en Italia mediante la concesión de subvenciones a los operadores de transporte ferroviario, por un total de 255 millones de euros. 

Desde el organismo europeo aseguran que «apoyar un medio de transporte menos contaminante que el de la carretera tendrá un impacto positivo en el medio ambiente», mientras que disminuir la congestión de las carreteras «también será beneficioso en términos de movilidad». 

Por estas razones, las normas de la UE en materia de ayudas estatales, en particular las directrices de la Comisión de 2008 sobre ayudas estatales a las empresas ferroviarias, permiten el apoyo público al sector del transporte ferroviario en determinadas condiciones.

En consonancia con la normativa europea, las ayudas que pueden recibir los beneficiarios en el marco de esta subvención se basa en una reducción de los gastos de infraestructura y de los costes externos soportados por los transportistas ferroviarios en comparación con el transporte por carretera.

Aunque el régimen está abierto a todas las compañías ferroviarias que operan en el mercado del transporte de mercancías en Italia, la medida impulsará especialmente la parte sur del país, donde el desequilibrio entre el ferrocarril y la carretera es significativamente más pronunciado.

Visto bueno al ‘Marebonus’

La segunda medida aprobada por la Comisión, denominada ‘Marebonus’, tiene un presupuesto de 138 millones de euros y está destinada a «fomentar el transporte de mercancías por mar en lugar de por la carretera».

Según indican desde Europa, esto también «debería conducir a menos tráfico en las carreteras y, así, reducir la contaminación y facilitar la congestión del transporte».

El régimen concederá ayuda a las navieras para iniciar nuevos servicios marítimos o mejorar las rutas marítimas existentes. El apoyo público se limita a cubrir algunos de los costes adicionales de «pasar a un medio de transporte más respetuoso con el medio ambiente», indican desde la Comisión.