La planta de Iveco en la localidad italiana de Brescia ha celebrado la producción del Eurocargo número 600.000 de la marca, un vehículo correspondiente ya a la cuarta generación del modelo, que funciona con GNC, lo que lo convierte en extremadamente silencioso.

Presentado en 1991, fue concebido para ser uno de los vehículos industriales más innovadores del mercado, como demuestra su plataforma de cabina modular, que permite un amplio margen de personalización sin aumentar los costes.

El equipo de Brescia se ocupa de todas las fases de la producción, desde el montaje del chasis hasta la carrocería de la cabina, el pintado y la instalación de la transmisión, pasando por el ajuste del revestimiento interior y hasta la inspección final.

También produce versiones especiales para aplicaciones militares y extinción de incendios, todo ello gracias a un equipo compuesto por unos 1.600 empleados. Cuentan con la certificación ‘World Class Manufacturing‘ desde 2007, lo que garantiza que su sistema de producción está enfocado a lograr cero defectos, ineficiencias, desperdicios y accidentes.

Con un notable éxito de ventas, el modelo se fabrica desde sus inicios en la factoría italiana, que desempeña un papel clave en la hoja de ruta de la marca hacia los vehículos sostenibles. Además, próximamente se instalarán allí 20.000 m² de paneles solares, con lo que se calcula que se reducirán sus emisiones de CO2 en 1.300 toneladas anuales.