Los gobiernos de Japón y Corea del Sur han remitido alegaciones a la Comisión Europea en relación al plan de la UE de incorporar al sector marítimo al esquema de comercio de emisiones, ETS, lo que podría socavar los esfuerzos de descarbonización realizados a nivel global, generando una distorsión en el mercado y en última instancia, impidiendo la reducción de las emisiones.

La oposición de ambos países, comprometidos con el objetivo de cero emisiones para 2050, se suma a la de la Organización Marítima Internacional, que ya había expresado sus reservas respecto a este plan. En principio, está previsto que Bruselas haga pública su decisión en junio de 2021, cuando presentará su propuesta de revisión para el esquema de comercio de emisiones.

En el caso de Corea del Sur, han indicado que 154 buques de 22 navieras coreanas escalan de manera regular en puertos comunitarios y necesitarían destinar unos 100 millones de dólares al pago de esta compensación, según sus cálculos.

Aunque la UE planea incluir en el nuevo ETS los viajes que se realicen dentro del entorno comunitario, deja la puerta abierta a incluir los realizados hacia y desde puertos externos. En este contexto, Japón ha advertido de que sería un error y tendría consecuencias negativas en la sostenibilidad de las rutas que involucran a terceros países, como las que unen a Estados Miembros de la UE con Japón.

A esto se añade que la Asociación de Armadores de China, la Asociación Nacional de la Industria de los Astilleros de China y Bimco han expresado recientemente que este movimiento unilateral de la Unión Europea podría romper el esquema de trabajo realizado por la comunidad internacional, dando lugar a mecanismos fragmentados o medidas que podrían tener un impacto negativo en el transporte marítimo.