Jungheinrich ha entregado recientemente la carretilla eléctrica contrapesada EFG con batería de iones de litio número 1.000 a la delegación de Rhenus Logistics en el municipio barcelonés de El Prat de Llobregat.

Las baterías de Li-ion han marcado un antes y en después en el mercado de las carretillas eléctricas gracias a que sus células energéticas de alto rendimiento obtienen un puntaje superior a las baterías de plomo-ácido tradicionales con un mejor rendimiento en operaciones tanto en almacén como a cielo abierto, tiempos de carga rápidos y unos niveles de mantenimiento apenas existentes.

De igual modo, las baterías de iones de litio aseguran un funcionamiento continuo y una larga vida útil, que les permite ofrecer un alto rendimiento a lo largo del tiempo y mejorar el tiempo de trabajo de los operarios al facilitar su recarga directamente desde una toma de corriente, lo que facilita su utilización en turnos.

El fabricante alemán de equipos de manutención sigue desarrollando esta nueva tecnología de forma intensiva, para trasladar sus beneficios y aumentar el rendimiento de los almacenes a través de su propio departamento de I+D, en colaboración con los clientes.